INJUSA ha cerrado un acuerdo para reforzar su capacidad financiera y afianzar una nueva etapa de crecimiento e internacionalización gracias a la reorganización del 70 % de su estructura financiera a largo plazo.

El acuerdo supone un paso relevante para la histórica juguetera, al permitir adaptar su base financiera con las necesidades actuales de la compañía y a su plan de negocio para los próximos años. Con ello, INJUSA gana solidez para seguir impulsando su actividad industrial y posicionamiento como fabricantes de juguetes en España.

La operación ha estado respaldada por Santander, CaixaBank, BBVA y Sabadell, entidades que acompañan habitualmente a la compañía y cuya participación refleja la confianza en la trayectoria de INJUSA, y en su proyecto empresarial.

Durante este proceso, la empresa ha contado además con el apoyo de GB Consultores, que ha prestado asesoramiento técnico y financiero en la consecución del acuerdo.

Con 80 años de historia, INJUSA afronta esta nueva etapa apoyada en la fortaleza de una marca consolidada, en una reconocida capacidad de diseño y fabricación y en una presencia internacional construida a lo largo de décadas. Este nuevo capítulo posiciona a la firma alicantina para continuar trabajando para garantizar su compromiso con la calidad, el diseño y la fabricación en España.

La compañía señala que este acuerdo le permite mantener el foco en seguir desarrollando propuestas diferenciales en movilidad infantil y juego al aire libre, así como avanzando en su diversificación hacia nuevas categorías, entre ellas la de mascotas, a través de su marca Loboo:

“Este acuerdo nos permite afrontar el futuro con una base más sólida y seguir centrados en lo esencial: el negocio, nuestros clientes y la innovación”, declara Luis Berbegal, CEO de la compañía.

La culminación de este proceso consolida la hoja de ruta de la compañía para seguir generando valor desde el tejido industrial del Valle del Juguete, manteniendo su vocación de crecimiento y su apuesta por la evolución constante del negocio.